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. .6 Has deseado cruzar la frontera y es porque no sabes que al otro lado vive la ansiedad, las llamas... Una lucha de salvajes que te ensombrecerá la existencia. Olvidaste que detrás de la puerta que te tapia las ilusiones, ladrillos de impotencia y soledades y llanto, estoy yo, ofreciéndome entero, esperándote. Arranca tu puñal ciego. Clávalo en mi pecho blando y verás que de esa sangre de amor brotan mundos nuevos, y diminutas esferas azuladas y marrones y naranja ... Dentro, abajo,
a ras
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MULETA Y VIENTO |