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PINTAR
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El verbo mágico que eterniza la amapola aquella, la
que era un insulto de luz roja a la vera del cami-
no, la que aquella primavera se hizo óleo para
oler siempre y dejó una hilacha suelta en el
vestido multicromático del planeta.
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Paisajes

          La arruga del acantilado y a lo lejos el río hermano del cielo. El olivo que aún sigue allí y aquí : vivo frente a tus ojos, desdoblado por la fuerza de una espátula que lo reconstruye en el ayer. El girasol. El reposo de los mares de trigo amarillo y el canto de las chicharras bajo un calor seco.


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Es hacer eterno

          Las pequeñas bagatelas de la madre tierra que nos abraza. La quietud y el silencio que nos cicatriza el alma.

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El efímero latido de lo menudo.
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Las palabras.

MULETA Y VIENTO 
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Te licúas lenta