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. .¡Guerrero de lo inasible! Vano intento de vestirte para siempre en la abstracción. No pienses que el tinte negro sobre el pliego de lino conduce a la evidencia. ¿Qué luz se puede esperar de lo oscuro? . ¡Guerrero de la derrota! Mira que así son las letras y las voces que sobre el viento llegan: manjar imposible de los dioses. Recuerda que él habita en la palabra. ¡ No se ve el fondo del pozo ni el agua! . . Descansa sí del grotesco afán de no enmudecer que te incita. Sí. Descansa y permite que el tejido macilento, sobre el monitor celeste, muestre a la eternidad que retorna. |
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MULETA Y VIENTO |