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. .6 Como en las carreteras de montaña, voy lento. Tras el papel, la tregua y la mudez: pluma o lápiz. Advierto sinuosas espirales colmadas de amenazas, bajo un túnel gris de árboles verdes. Señalo tus acantilados con recelo, y allí en donde la muerte acecha, pongo una cruz. Sé que sólo la contienda me espera, que ésa es la muerte y la vida que Tú me das. No me importa porque soy la corriente, y mi deseo no otro que el mecerte. Acaso llevarme tu perdón y vestirlo con título de mujer, Elena o Soledad, no sé. |
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MULETA Y VIENTO |