15
. 
. 
.6  
La paloma blanca no es posible
más allá: angustias y afanes.
Solamente el turbio augurio
de la mar que ruge y se encrespa.
.
La quietud fértil que me siembra
es la fuente viva que insemina
tu pantalla y crea... ¡Recupera...
esa paz que duerme en su regazo!
.
Elixir que bebo y mastico
y transforma toda mi existencia-
Y recuerdo lágrimas vencidas.

Realidad que anima a la escritura,
tus palabras muertas... y mis versos,
que te pintan limpia y perfecta.


MULETA Y VIENTO 
3
Amigo silente