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. .6 El estrépito está en el final de la caída larga, translúcida sobre el mármol duro: apenas nada. ¡Que no se me escurra pómulo abajo y m encharque las pielese hastiadas de las vidas! ... viene mejor vivir entre los párpados cerrados, y que la huida duerma y se olvide. . Su lágrima a los crímenes delata. . La savia está en el escondite y sus comidillas, vírgenes locuaces y locuras: aquel verano. ¡Que con una amiga bajo las sábanas, luz de la vela, organizar el mundo has soñado! ... pensaba y no: el mundo era redondo y no plano, en el cielo sólo las estrellas. . Lágrima, sí. ¡Que me fundo en ella! |
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MULETA Y VIENTO |