14
. 
. 
.6  
El estrépito está
en el final de la caída larga,
translúcida sobre el mármol duro:
apenas nada.
¡Que no se me escurra 
pómulo abajo y m encharque
las pielese hastiadas de las vidas!
... viene mejor
vivir entre los párpados cerrados, 
y que la huida duerma y se olvide.
.
Su lágrima a los crímenes delata.
.
La savia está
en el escondite y sus comidillas,
vírgenes locuaces y locuras:
aquel verano.
¡Que con una amiga
bajo las sábanas, luz de la vela, 
organizar el mundo has soñado!
... pensaba y no:
el mundo era redondo y no plano,
en el cielo sólo las estrellas.
.
Lágrima, sí.
¡Que me fundo en ella!

MULETA Y VIENTO 
3
Amigo silente