LIBROS LEÍDOS
TOMO SECRETO
Emilio Porta



autor Tomo secreto
     
     Este poemario de Emilio Porta, extenso e intenso a la vez, ciento una página de poesía, hay que leerlo despacio, no más allá de dos o tres poema diarios, y prevenidos contra el agotamiento por exceso. Despacio porque lo que se dice siempre está unido a una referencia, ora literaria, ora cinematográfica, ora de actualidad diaria. Emplea bien el símbolo bisémico el poeta. De tal suerte que el poema no sólo cuenta lo que cuenta, que ya es mucho: una realidad casi física. Cuenta también el marco cultural en el que está inmerso, la escena que ve el poeta antes del relámpago de vida del que emerge la composición.
contraportada

          Composición, casi siempre breve, minimalista, sin una astilla, sólo la escultura, como por ejemplo:

Violeta,
como la Semana Santa de mi país.

         Es decir, el ojo ve el color y recuerda el entorno judeo cristiano en el que se ha formado. Hay en estos dos versos una declaración de la base cultural que los engendra. Pero no sólo eso. Violeta y país dicen más, mucho más. Hablan de lejanías, de sufrimiento, como la semana santa, y también de festividad, como la semana santa. Bien podemos imaginar al poeta en un restaurante de Londres, sentado a una mesa con mantel blanco, un cubierto, esperando a alguien con quien va a comer. En la mesa unas violetas, o una servilleta de este color. Y de repente, la nostalgia de este país, que es el suyo, y que está lejos, y perdido entre los otros muchos países que en el mundo son, con sus costumbres que ahora, en la lejanía suenan también un poco extrañas, como moradas cerradas en el siglo de oro para siempre.

          Lean este libro despacio, mantengan alertas sus neuronas, porque detrás de cada poema hay un mundo entero.

Santiago Solano

 

 

©     EL LITERONAUTA      2009