LIBROS LEÍDOS
SIN NOTICIAS DE GATO DE URSARIA
Enrique Gracia



CONTRAPORTADA

Enrique Gracia

     La obra poética de Enrique Gracia ha sido traducida a distintos idiomas y ha conseguido premios en distintos concursos nacionales. Sin noticias de Gato de Ursaria ha sido el libro ganador del Premio Emilio Alarcos 2004.
     Ángel González señala de este libro que " es un libro distinto, cuenta historias... Resulta un libro imaginativo, irónico, divertido e ingeniosos ... diferente a los tipos de poemarios habituales, y destaca por su sentido del humor y el uso novedoso del lenguaje".

EL AUTOR

     Poeta español nacido en Madrid en 1950.
     Abandonó sus estudios en el Seminario Conciliar de Madrid para dedicarse a partir de 1970 a la literatura y el teatro clásico.
     Es director de los ciclos de lecturas Poetas en Vivo organizado por Caja Madrid en la Biblioteca Nacional, y de los talleres creativos "El arte de escribir. Coordina, entre otros, el certamen de teatro clásico "La vida es sueño" y el de Teatro contemporáneo Siglo XXI".
     Es miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles y de la Asociación Prometeo de Poesía.
     Ha recibido muchas distinciones por su obra poética entre las que vale la pena mencionar:
     1972:  Accésit del Premio Adonais con «Encuentros»
     1988:  Premio Encina de la Cañada con «Canto del último profeta»
     1991:  Premio Feria del Libro de Madrid con «Crónicas del laberinto»
     1993:  Premio Blas de Otero con «Restos de almanaque»
     1997:  Premio Juan Alcaide con «Siempre tiempo»
     2002: Profesor Honoris Causa de la St. Lukas Gilde Antwerpen Akademie
     2004: Premio Emilio Alarcos por «Sin noticias de Gato de Ursaria.

La nota bibliográfica está sacada de http://amediavoz.com/gracia.htm


MÁS DEL AUTOR

     En su página oficial: http://www.enriquegracia.net/ y en su blog: http://enriquegracia.blogspot.com/


 UN POEMA, POR FAVOR

AQUEL FIN DE AÑO


Cuando llegó ya estaban a la mesa.
Comida familiar, tregua de insultos,
mentiras dibujadas junto al vino,
algo de ponzoñosa ternura de salón,
azúcar y sonrisa para el postre,
también para el café, para la vida...
Se esperaban las doce campanadas
en la pantalla azul y empalagosa.
Faltaban dos minutos para el cambio
de siglo y Gato ya no pudo más;
farfulló una disculpa y se marchó
—en estos casos siempre es necesaria
una excusa aunque sea miserable—.

El cambio de centuria y de milenio
le sorprendió en la calle oscuramente,
se escuchaba a lo lejos un descorche
por el tiempo que llaman porvenir
y que es el hijo del que se ha perdido.


Y, por supuesto, Gato no brindó.

 

Releo este libro y, de nuevo, siento que estoy ante el poemario de un autor que sabe de poesía y lo demuestra.

Santiago Solano


©     EL LITERONAUTA      2008