Un escritor debe conocer todos los géneros, porque debe ser alguien que trabaje con el lenguaje escrito, que este lenguaje escrito sea su amigo.
Un escritor tiene que tener cultura, y capacidad de expresión, debe cuidar el fondo, y cuidar la forma, tener algo que decir, y saber decirlo.
Miguel Ortega es un escritor con mayúsculas. Sin duda uno de los más interesante e importantes escritores del panorama literario actual.
Yo he tenido la ocasión de conocer a fondo la obra de Miguel Ortega, y estoy asombrado de su imaginación y su oficio. Todo en los libros de Miguel sorprende. Es un buen analista. Es un gran fabulador. Un magnífico autor de pequeñas historias. Un gran cuentistas, como demuestra en este maravilloso libro. Y alguien que sabe cómo utilizar la agudeza mental y la ironía. Es todo un filósofo. Miguel Ortega es uno de los escritores más creativos del mundo. Quizás, algún día, ese mundo descubra a un genio, que aunque valorado sin duda por la crítica de su tiempo, es mucho más que eso, es un escritor completo, alguien que hace de la literatura un acompañamiento reflexivo y divertido a la vez, que nos emociona, que nos emociona y nos hace pensar. Miguel Ortega Isla es uno de los escritores más originales del panorama actual, se mueve maravillosamente en las distancias cortas, y es único, completamente diferente a otros escritores de relatos y a otros poetas. Una de las características de un buen escritor de relatos, sobre todo de relatos cortos, es la capacidad de crear sorpresa en el espectador, pero no la sorpresa como algo grato, sino como colofón necesario. Este libro es una joya, un libro especial que debería ser pedido a los Reyes Magos o a Santa Clauss.
Yo tengo a este libro como algo especial entre mis pertenencias, pero es que yo entiendo muy bien a Miguel, y con esto termino. Yo, modestamente, creo que entiendo muy bien a los genios.
Muchas gracias.
Madrid, 22 de noviembre de 2007 |