Si nada somos en este camino
donde no hago más que soñar palabras,
gestos dibujados en agua.
Si es la noche en el día
y las paredes están llorando
un lento despertar de la piel.
Si después de la tormenta
vuelven los dulces dedos
del agua en los labios.
Si somos todo y nos aprendemos
poco a poco, de memoria y sin pausa,
encadenando evocaciones.
Si nada sabemos unos de otros
y nos imaginamos envueltos
en soledad cuando la tarde
llora cansada y muerta. |
En la isla blanca ha roto el alba,
ahora mis ojos son luz
en las hojas de la noche.
Un gato rojo busca sombras
encadenadas como sueños.
Bajo a las lágrimas de la mar,
recorro barcas que me llevan
a dormir en brazos
de inventados días.
Hay caminos en mis manos y
cada paso es blanco,
cada instante arena.
En el aire vive cuanto amo,
cuanto soy y busco,
en mí arde el día. |