SOLEARES
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A mí no me gusta el vino.
Lo bebo pa medicarme
contra la voz del vecino.
Me vino un tipo a la barra
queriendo hacerse el flamenco
y le partí la guitarra.
No me digas que me quieres
si me lo vas a decir
como las demás mujeres.
Vámonos de borrachera
que esta noche pagas tú.
Que sea lo que Dios quiera.
Las niñas delicaditas
se fijan en mis decires.
¡Dios mío, no lo permitas!
Si quedo muerto en la calle,
no quiero que nadie diga:
“¡Qué mal murió
Enrique Valle!”.
Yo soy amigo del perro,
el mendigo y el borracho,
y, al que me busca, lo entierro.
La carretera y la Jarly,
pero aquí no es California
y tú no te llamas Charly.
Yo acaricio a quien lo pida
como si en cada caricia
se fuese a acabar la vida.
Me gusta que la dulzura
tenga manos de novicia
pero no manos de cura.
Hoy me apetece jarana
y pienso que mejor es
dejar que pase la gana. |