ENRIQUE VALLE 
... el poeta
 
 
PATETA

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¡Pues y el diablo!
Ahí lo tienes
creyéndose que puede desbancar al mandamás
a base de azufres funerarios
con pinta de revuelo.

Ganas de malgastar vapor.
Que si el superpresidente
le tiene sin cuidado a mi anarquía,
este pobre cabrito del sótano
me sirve si acaso de merienda.

No voy a darle mi alma
a un tipejo envidioso.