ENRIQUE VALLE 
... el poeta
Reportaje del recital ofrecido en la Sala Trovador, en Madrid, el 21 de septiembre de 2006
 
 

          Esperad que me quite el sombrero. Para hablar de Enrique Valle, hay que quitarse el sombrero y ponerse el mundo por montera que es más o menos lo que él hace. O no, que vete a saber en qué reside eso del compromiso y la solidaridad y otras historias de tiroriro (que diría él) convertidas casi siempre en fórmulas huecas y fantasmadas de escaparate. 
          Quiero decir que me juego el cuello por la poesía de Valle, aunque él me avise: “Tocayo, que lo pierdes”; aunque me insista en que no quiere escribir más y dedicarse, si es posible, a casi nada. Me da igual, me lo juego y a otra cosa. 
          ¿Que por qué? Porque estoy convencido de que es una de las voces más personales, más auténticas, más poéticas de todos los heterodoxos españoles. Los ortodoxos poéticos actuales, además, me importan casi siempre un pito.  
          Enrique Valle es pura conciencia, pero no es una conciencia al uso, domesticada y moralizada, sino al desgaire, con una dosis de acidez impredecible que vuelca sabiamente en un lenguaje personalísimo, barrio bajero, provocador, rico en expresiones, sugerencias y relaciones, endiabladamente eficaz. 
           A nadie he visto reflejar mejor el mundo de la bohemia íntima y sacralizada, y aún el mundo en general, sin más condiciones que la de su cultura personal, amplia y diversa; su vocabulario, largo y certero como pocos; y esa rapidez mental que tras su aparente “pasar de todo” no termina de pasar y coge la vida —esa sí que pasa—, y la apunta, la disecciona y nos la entrega convertida en una poesía fibrosa, de verso libre perfecto, de transparente originalidad. 
          He dicho verso libre, sí, pero perfectamente controlado. Mientras la mayoría de los versolibristas lo son porque no saben ser otra cosa, Enrique Valle lo es por decisión de lenguaje personal y le funcionan perfectamente los metros mezclados, las pausas, las insistencias temáticas. Creo que hace una de las poesías en verso libre más perfectas que he visto jamás. Unas veces puntúa y otras no, rompe multitud de esquemas convencionales, utiliza neologismos callejeros o propios... En una palabra: hace lo que le viene en gana. A la mayoría de autores les falta ritmo y seguridad en estos terrenos tan resbaladizos, a Valle le sobran. 
          Poética y personalmente, Enrique no es tipo que se venda, no se aviene a razones sociales o políticas, no milita en rebaño alguno, no busca apoyos ni influencias, no entra en la lotería de los premios, no cede a más tentaciones que las de la amistad —por eso me ha permitido ponerle en esta muestra—. Ha llegado a ese punto de autonomía personal donde basta con trabajar lo mínimo para sobrevivir, verse de vez en cuando con los amigos y colegas, pero sin exagerar, y vivir ese mundo propio que la mayoría, por comodidad, convencionalismo o lo que sea, no nos atrevemos a vivir.  
Más de uno no le perdona su desparpajo, sus salidas de tono, su dureza con el lenguaje cortesano, la religiosidad de corral y la domesticidad general; pero es todo eso lo que le ha convertido en un magnífico poeta, y por eso es por lo que yo lo digo aquí, quitándome el sombrero. Y si eso no basta, como en el caso del disparatado Fernández y González, desenroscándome la cabeza. 
         Se le ha comparado con Rimbaud... No fastidiemos, ¡más hubiera querido Rimbaud!

 
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El texto de presentación el de Enrique Gracia
 
Biografía. 
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Madrid, 1954. Miembro del Patronato y de la Comisión Delegada de la Asociación Prometeo de Poesía (A.P.P.). Editor de la serie “Palabra Nuestra”. Director de la revista “Cuevas de Bentaiga”. Fundador y Coordinador de la “Tertulia Literaria del Café Manuela”. Editor de numerosos libros de diversos autores. Charlas y conferencias en diversos centros públicos y privados. Recitales y lecturas públicas en diferentes instituciones (Biblioteca Nacional, Ateneo de Madrid, Asociación de Escritores y Artistas Españoles, etc).

Poemarios publicados: 
Noé desobediente
en la Col. Encina de la Poesía, Villan. Cañada, Madrid, 1997 
Meningelia
en la Col. Altazor, A.P.P., Madrid, 2003
Poemas en antologías: 
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Cancionero 1997 
A.P.P., Madrid, 1997 
La poesía actual en España 
Rev. Sur, Plancet (Francia), 1997
Guitarra de 26 cuerdas 
San Petersburgo, 2002 
Tejedores de palabras 
A.P.P., Madrid, 2005
Estudios literarios: 
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Arquetipos orales en la poesía española de fin de siglo 
(en colaboración con Juan Ruiz de Torres), A.P.P., Ediciones Blancas, Madrid, 2000.
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Análisis arquetípico de la Muestra Siglo XXI de la poesía en español 
(en colaboración con Juan Ruiz de Torres), A.P.P., Ediciones Blancas, Madrid, 2006.
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Además, diversas plaquetas y cuadernillos. Incluido en 
Manuela 25 años 
(edit. Café Manuela, Madrid, 2004).
 


POEMAS 
Madrigueras
Como el canto de un duro
Amor
Todo un ser humano
Ácido santo
Gramática
Momento ártico
Rectificación
Abuso de poder (El Todopoderoso)
Pateta
Sanctasantórum
Yo, pecador
El tiburón paseándose por la zona abisal de los más ciegos
Soleares
Q-Q


RELATOS 
Azufre
La ciencia dura
Saberes
Por cojones
Tiempo glorioso
Satori
Raíces