BALBINA PRIOR 
... la poeta
 
La Celebración de la Palabra
Desde esta pelliza de toro tan angosta a veces,
gran bazar de la droga, según los diarios,
portaviones de sol, vehemencia y gozo,
preñada de inquilinos que bailan
-y qué remedio- con el alegre subsidio de la palabra,
sólo se  puede aceptar una contienda de juego y paz,
aunque la mancha de petróleo en el océano
siga ahogando pateras
y sus inagotables fuegos de artificio
iluminen haciendas y solares encalados.

Pero una gota de lluvia en ese océano
bastaría para recordar que somos 
una nimia inmensidad indivisa, 
una frontera única en el presente de los pueblos,
y no se debe sucumbir, 
pues queda demasiado cerca el zéjel y la moaxaja,
hace pocos siglos que importamos el soneto,
y parece que fuimos ayer cuando Breton, 
Artaud, Aragon, Soupault, Tzara,
cambiaron a este bajel pirata su rumbo.

También dijeron que no era arma poderosa;
por si acaso, me tomo cada mañana la molestia, 
de acudir a la fuente donde manan las palabras,
apartar residuos tóxicos, bolsas de plástico,
y exprimidas latas de Coca Cola, que maldigo fríamente,
para poder sobrevivir sin  DNI reglamentario,
y como si de un anuncio de 15 segundos se tratara
devolver bien condenso un mensaje alto, claro, 
y evónimo de celebración del verso,
unida ya a esta grey, artificiera de pasiones,
y sin más escudo que cualquier semipoema.
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    ( De En los Andenes de la Era Heisei )