He de advertir que nunca creí
en patria,
e incluso una gitana, anuncio constante
de España
en el extranjero, resulta motivo de
ofensa,
pero hoy que no se dio bien
por tanta y tanta malgastada corona
en varias cosas reparo.
Campos de trigo daneses, desaparecidos
ya en Castilla,
vacas holandesas, a extinguir en los
Pedroches,
playas británicas en Europa Sur
llenas de camareros malagueños
y rubias en top less.
No recuerdo si tenemos industria,
pero hay fuga de multinacionales como
gases
intoxicadas de salarios como de agua
fuerte,
además de la moneda única,
ígnea peseta en busca y captura.
Pero ni Zelanda tatuada de verdes molinos,
Bravante, llena de diques, matamares
silentes,
Lolland, Falster y Møn, Europa
interior de leyenda,
ni el rubio de ayer que bien podría
anunciar un cuerpo Danone
son hoy suficientes para dejar
de pensar en España y lo español.
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( De En los Andenes de la Era Heisei )
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