DOCE MÁS UNO 
24 de septiembre de 2006
  
RECITAL OFRECIDO POR EMILIO PORTA
Expone Pedro de Torres. Recita Emilio Porta. Presentación y coordinación del acto Santiago Solano.

          Tras unas breves palabras de introducción, Santiago Solano, leyó la presentación del poeta que figura en la muestra de poesía 12 + 1 y que dice así: 


          Ana Marel Portâes es una niña de diez años muy divertida. Vive en Porlock, un pueblo del sur de Portugal. Tiene sobre la mesa un compás y un pergamino de espera desgastado por los años. “Uno tras otro los pensamientos” se transmutan en “una cadena extraña de locos” aprendices, de “diminutos” duendes que todo lo transmutan. Seduce a todos con sus poemas de versos sin comas. 
          Ana es sólo poesía. Dicen los que la conocen que ella hace el Diseño de la Noche para los enamorados y que está separada de los hombres por una barrera de realidad y ficción. Dicen que es ella la que incita a la experiencia de la imaginación, la que llama a la emoción de las honduras humanas y del conocimiento. Ana no tiene liras ni acantos. 
          Desde su ventana se ve la Revolución de San Sebastián en 1912, se escucha a la Reina de los peces llorar por el poeta que no supo vivir bajo el agua. Y más arriba, en La Casa del Paraíso, el tesoro de la Isla del Tesoro, aquella paja seca de los hombres que tienen los ojos cerrados y que tan bien iluminan al cazador de moscas. 
          Ana Marel tiene un primo hermano mucho más joven: tan sólo un año pende de su mirar. Vive en Montevideo. El invierno pasado vino a Madrid, a veranear. En el silencio de la siesta española, quizás tras un golpe de calor, filósofo él, cantó: “llego al lugar donde me defiendo de la ausencia”; así, como quien no quiere la cosa: ”llego a lo que llaman alma”. 
          Ana no dijo nada; sólo se asustó. Luego tomó su mano… Y él la llevó a “la barandilla imperturbable de la existencia”. Se asomaron y vieron el “miedo a perder lo inexistente” que cruzaba lentamente de norte a sur, pisando unas nubes de vida que extendían sus raíces en una tierra de sueños. “¿Quién eres?”, preguntó. Pero él estaba ya escuchando “el extraño silencio de Dios”. 
         A Diario, Emilio Despertar, que así se llama el muchacho, tararea una canción de Mar de Plata. En ella la nostalgia crece en “el tiempo de la tierra” y en el tiempo del corazón, al unísono. Y el “pequeño espacio detrás de tu cerebro en el que bucea la noche ciega del futuro” se hace añicos para alcanzar la libertad al otro lado del tiempo dado. 
          Visto lo visto, nada tiene de extraño que los primos se inventen historias, que jueguen continuamente a crear personas. Son suyos esos individuos románticos que luego nosotros vemos por la calle, suyos los un poco destartalados que guardan en su interior un extenso bagaje de lecturas insólitas, suyos esos héroes de las letras colindantes con la excentricidad que nos descolocan siempre, como Emilio Porta, por ejemplo.


Estas palabras de presentación fueron pronunciadas por Santiago Solano.
 
ZONA DE VÍDEOS 
 
EMILIO PORTA 
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Homenaje a
Pedro de Torres
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Recita

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ZONA DE PÚBLICO
 
 
 
 
SECUENCIA DEL ACTO  
Palabras iniciales y de presentación a cargo de Santiago Solano.  
Recital poético, a cargo de Emilio Porta.  
Coloquio.  
Vino Español.
 
 NOTA: Pinche en los textos subrayados en verde y verá.
El dibujo fue realizado durante el recital por Enrique Gracia