DOCE MÁS UNO 
23 de septiembre de 2006
 De izquierda a derecha:SANTIAGO SOLANO, LOLA MARTÍNEZ, PEDRO DE TORRES 
RECITAL OFRECIDO POR LOLA MARTÍNEZ
Expone Pedro de Torres. Recita Lola Martínez. Presentación y coordinación del acto Santiago Solano.

          Tras unas breves palabras de introducción, Santiago Solano, leyó la presentación de la poeta que figura en la muestra de poesía 12 + 1 y que dice así:

        Lola está detrás del cristal, no delante del espejo, ni sobre el espejo, sino simplemente detrás del cristal; en este lado del corazón en el que el gerundio de las cosas no se ha dicho todavía y el aire permanece henchido de imágenes que se mueven, que se transfiguran, que nos insertan en los insospechados espacios del alma humana: ¿no oís el río corriendo ladera abajo?   
          Lola está sentada en el duro taburete de madera, en la esquina del cuarto, con un cataviento perpendicular al frío de la baldosa entre las manos; siempre inmóvil, limpia de  dolor, con el pelo mojado goteándole por la espalda desnuda. La luz oblicua le viste todo el cuerpo, incluso el recuerdo de su alma desmenuzándose en cada latido de aquella  lluvia que brotaba entre sus piernas.   
          Lola está. Es el fruto tostado del elegante cafeto que se levanta en la pradera de los versos. De ahí seguramente los eclipses de café que amanecen cada mañana a este lado del cristal; de ahí la atmósfera cargada de golondrinas que entienden los amores reservados y el aire caliente, los sarpullidos febriles, esas dos brasas en las que se reflejan tus ojos y sus labios.  

          Pero Lola deja caer diariamente los ojos de su cara sobre el cristal.   
         Por eso sabe que tú guardaste su beso en una cajita de plata, y que en la chimenea permanece la foto antigua: él, ella, la niña… aquella góndola veneciana. También que los gatos viajan como una sombra, se comen las plantas, caminan sobre el televisor; y que se esconden debajo de las camas.  
         Por eso Lola sabe que hay palabras que no se escuchan, dioses que no protegen, países que ignoran la vida de mujer. De ahí que la legaña penda del hilo, que las fétidas calles ensombrecidas por el orín y las ratas existan, y que ellas deambulen como animales vencidos, sin sueños.  
          Pero Lola es firme, ella siempre deja que los ojos de allá nimben las estrellas.  
         Lola percibe la tierra dura que alimenta el grito del que muere, pero no cree que Helena fuera la causa del desastre de Troya, ni que la amenaza iraquí fuera el principio de la fractura de una paz enquistada. No existen versos portadores de justicia en los países que sólo son frontera. Tiene amigos al otro lado del cristal con nombres extraños: Juan Dolor, Paca Impotencia.  

          Esta es la Lola Martínez que revelan los versos del libro. Un ser de viento llegado desde Tobarra, Llanera de Ranes, Vilamarxant. Una mujer que escribe y lee mucho, incesantemente; alguien que interpreta y presenta la aparente realidad del mundo desde su certera y apasionada existencia, como amante de la vida.  

 

 

Estas palabras de presentación fueron pronunciadas por Santiago Solano.
 
ZONA DE VÍDEOS 
 
LOLA MARTÍNEZ 
Recita

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ZONA DE PÚBLICO
 
 
 
 
SECUENCIA DEL ACTO 
Palabras iniciales y de presentación a cargo de Santiago Solano. 
Recital poético, a cargo de Lola Martínez. 
Coloquio. 
Vino Español.
 
 NOTA: Pinche en los textos subrayados en verde y verá.