|
|
"Buenas tardes. Como todos los días, sean ustedes bienvenidos a este espacio de óleo y verso. Óleo que pone Pedro de Torres, verso que pone Enrique Valle. Ayer hablábamos del libro Doce + uno, de los poetas que recitan... y decíamos que era un libro atípico, un tanto extraño, porque estaba a caballo entre La Red y la no Red, o sea el papel, y por otras muchas razones que en su momento, en la presentación oficial del libro, se especificarán... Para presentar al poeta, está aquí esta tarde, Enrique Gracia, uno de los tres poetas Anfritones que tiene el libro. Enrique Valle, le corresponde a él. De Enrique Valle quien sabe de verdad es Enrique Gracia; yo he coincidido con él en uno de los Talleres Literario de Enrique Gracia, y en alguna lectura en la Biblioteca Nacional. He leído su último libro... y poco más. Así que dejo al maestro, a Enrique Gracia, que presente a Enrique Valle".
Estas palabras
de presentación fueron pronunciadas por Santiago Solano.
"Intercambio de silla. Pues qué queréis que os diga, a mí este chico me gusta", risas...:" Hay algo que a mí siempre me sorprende, y es que hay muy pocos poetas interesantes, y muchísimos poetas que escriben; pero que merezcan la pena hay muy pocos. Y lo dice alguien, para los que no me conocen, que lee poesía, permanente y continuamente, desde hace muchos años, además de escribirla, que eso es un accidente nada más, y que han pasado por mis manos en presentaciones o lecturas, han pasado más de cuatrocientos poetas, en los últimos veinte años. Y yo siempre termino quedándome con los mismos. Cojo, uno, dos, tres, cuatro nombres... y entre esos nombres siempre aparece Enrique Valle. Y aparece por distinto, por diferente. Es una de las pocas voces en este momento que existen en España que aportan algo totalmente distinto. No solamente el lenguaje, sino ideas, criterios. Lo que pasa es que nos resulta un poco díscolo, nos resulta un poco vampiro, un poco fuera de tono, de vez en cuando viene y te dice que ya hace tres años que ha dejado de escribir, y que seguramente no volverá a escribir nunca más, o a lo mejor algún día vuelve a escribir, vete tú a saber. Y uno dice, pero hombre escribe; qué Puñetas. Rimbaud con casi nada, quedó ahí, para la historia de la literatura universal, lo que dure la historia, claro, que después todo se va a acabar, toda, toda, el planeta entero se acabará. Bécquer escribió bien poquito y ahí lo tenemos. No hace falta escribir una obra como la de Neruda, entre otras cosas porque la de Neruda sobra la mitad, aunque la otra mitad sea buenísima. Es decir que no hace falta tener una obra extensa, ni una obra maravillosa, sino lo que hace falta tener es una obra intensa, más que extensa. Es el caso de Enrique Valle. Yo le he visto leer en muchos sitios, siempre con una cierta generosidad, con una cierta displicencia, pero porque él es así. Le he visto armar, como dicen los chavales, lo pollos más grandes del mundo, porque es un iconoclasta impenitente, y eso le hace que, a veces, las personas bien pensantes y correctamente políticas, se tiren de los pelos y digan, pero qué está diciendo este hombre. Bueno, no os preocupéis que lo que dice, además, está muy bien dicho. De vez en cuando, yo recuerdo, hay algún poema en el que sale la palabra polla, tres veces. Bueno y la gente, esto no lo puedo publicar, esto no lo puedo poner, cómo se le ocurre decir, esto, bueno qué pasa... No hay palabras que no sean poéticas. Toda palabra es poética. Y en el ambiente de algunos poemas de Enrique Valle, esa palabra cabe, igual que cabe, puta, maricón, coño... o lo que haga falta. Es decir es un puro iconoclasta. Usa el lenguaje de su tiempo y lo maneja con una maestría de manera increíble. Esto es un aviso para navegantes. Porque no sé lo que va a leer hoy, que lea lo que quiera, que no pasa nada. Eso es una poesía excelente, y de nuestro tiempo, además. Y además tampoco es gratuita, para nada. Y voy a limitarme, si os parece, después de esta breve introducción, a leer la presentación que hago de él en el libro, porque me parece que está un poquito más pensada que lo que yo pueda decir ahora, con eso es suficiente..."
Estas palabras
de presentación fueron pronunciadas por Enrique Gracia.
|
|
| SECUENCIA DEL ACTO
Palabras inciales, a cargo de Santiago Solano. Presentación del poeta, a cargo de Enrique Gracia. Recital poético, a cargo de Enrique Valle. Coloquio. Vino Español. |